Fonética y morfología latina -
Tema II
Origen del alfabeto
Sistema fonológico
El acento

ORIGEN DEL ALFABETO

El alfabeto latino en origen constaba de las siguientes veintiuna letras:

A B C D E F Z H I K L M N O P Q R S T V X



Faltan las siguientes letras     g, j ll ñ u y     además de que la z ocupa el lugar de la g.

El alfabeto latino deriva del griego pero no está claro si directamente o si procede del alfabeto etrusco que a su vez procedía de uno griego.

Pero a pesar de esto si comparamos el alfabeto jónico-ático con el latino podemos observar que algunas letras tienen una forma distinta (CDLRS) pero no es por innovación latina ( o etrusca ) sino porque procedía del alfabeto que se usaba en la Magna Grecia, y más en concreto en sus colonias Calcídicas.

También debemos observar que la letra C, que en esos alfabetos se usaba con el valor de G, en el latino se usa para denotar c (fonéticamente k) .

Hay dos signos que no conserva en el jónico- ático, pero sí en otros alfabetos griegos, la q ( que es la koppa griega) y la F ( la wau o digamma griega).

La H y la X, tienen un valor diferente en latín que en griego, la H como primitivo signo de aspiración en griego y que posteriormente evolucionó a eta, y la X con valor de ks que tenían los alfabetos occidentales griegos frente a los orientales en los que era velar aspirada.

 


Si bien se escribía de izquierda a derecha desde un principio, hay sin embargo restos de escritura de derecha a izquierda y también bustrofédica .

Hubo también una serie de cambios y modificaciones con respecto al calcídico, porque tres signos que servían para notar las aspiradas en latín no tenían utilidad, así que fueron reutilizados de la siguiente manera:

falta el signo O, que se usó para 100.

En latín era muy corriente el fonema que simboliza la letra f (fricativo labiodental) en cambio en griego no existía este sonido. Al principio se usaba digamma mas aspiración( FH ) y posteriormente se dejó de lado la H, y la Wau que en el alfabeto griego se usaba para la u consonántica, pasó a simbolizar el sonido F.

En un principio en griego existía en latín una s sonora para la que se usaba probablemente el signo de la dseta. Pero con el paso del tiempo todas las eses sonoras sufrieron en latín rotacismo ( siglo IV a.C.) con lo que resultaba superflua la z. Fue definitivamente suprimida por Appio Claudio el Ciego, alegando que al pronunciarla se ponía cara de muerto( ejem ). No fue hasta el siglo I d. C. cuando fue readmitida en el alfabeto, pero claro está, se le añadió al final del mismo.

En el alfabeto primitivo griego existían la koppa y la kappa. Los dos se utilizaban para notar una gutural sorda, pero como entre una y otra había pequeñas diferencias articulatorias , la koppa se usaba cuando la vocal siguiente era ypsilon, o, a y la kappa cuando la siguiente era e, i. Como estas diferencias eran muy tenues el alfabeto jónico prescindió de la koppa, en cambio el calcídico lo conservó y de esta manera pasaron al latín. Además la letra C ( o gamma ) usada en el alfabeto griego con el valor de g ( oclusiva gutural sonora) asumió también en latín el valor de la sorda correspondiente. Así que había una clara desproporción. Parece ser que la influencia del etrusco tuvo parte de culpa, porque esta lengua no tenía la serie sonora, o no la diferenciaba de la sorda.Esta situación de indeterminación duró bastante tiempo porque las primeras inscripciones que tenemos en latín escriben C, unas veces con valor de k y otras con valor de g: por ejemplo, en la inscripción del foro, leemos recei por regei . Este hecho unido a que frecuentemente encontramos grafías como loqus, loka, loci, provocaron la simplificación: C se impuso sobre Q y K, hasta tal punto que esta ultima prácticamente desapareció y la Q se especializó detrás de u consonántica. Pero quedaba un hueco en la serie, el de la gutural sonora, y se daba el caso de escribir eco por ego y uirco por uirgo. Por este motivo se añadió un trazo a la C, convirtiéndola en G, que vino a ocupar el lugar de Z que Appio había quitado. El autor de tal innovación fue Spurius Servilius Ruga, hacia la mitad del siglo III a. C. Solo se libraron de esta innovación dos abreviaturas, C. = Gaius y Cn = Gnaeus.

 

En el siglo I a C. se añadió la letra Y para adaptar mejor las palabras de origen griego y posteriormente se utilizó esta letra para señalar el especial matiz labial que en contacto con labiales tomaban las vocales: de ahí que a veces se escribiera clypeus o lybens.

El alfabeto latino no contaba con signos para notar la cantidad de las vocales, aunque hubo varios intentos para hacerlo: el primero de Accio, que propuso repetir dos veces la vocal cuando era larga, al parecer por influencia del osco. Con la i larga no proponía esta solución sino que lo hacía con el diptongo ei. De las dos propuestas , la primera cayó en saco roto y la segunda no, porque esa notación de la i larga duró hasta el siglo I a. C..

En la época de Sulla, se empezó a extender el uso de i longa, una i que sobresalía al resto de letras, por ejemplo FELICITER, pero este uso se extendió a las vocales breves y a las consonánticas en época de Augusto.Posteriormente se generalizó el uso de los llamados ápices, una especie de acentos para notar largas, pero no se emplearon nunca adecuadamente.Por último, las geminadas no se señalaban ortográficamente y que fue Ennio quien impulsó la repetición de la consonante. Tras un periodo de vacilación entre el 189 y el 134 aC , la propuesta de Ennio triunfó.

UNA ANIMACIÓN CON LA EVOLUCIÓN DEL ALFABETO
(procedente dehttp://www.wam.umd.edu/~rfradkin/latin-5.gif)

 


EL ACENTO



El acento prehistórico

Un erudito alemán, Dietrich (1852, 543 ss.), formuló la teoría siguiente: el acento primitivo indoeuropeo, de naturaleza melódica y libre, pasó luego a acento de intensidad en latín , vinculándose a la sílaba inicial. Este proceso habría sucedido tras el asentamiento en el Lacio de las tribus itálicas y estaría reducido solo al latín porque en el dialecto falisco no hay rastro de este acento de intensidad inicial. ¿A qué se debe esta teoría? trata de explicar por qué se han producido tantos cambios en el vocalismo latino en sílaba interior y que en cambio en sílaba inicial las vocales se han mantenido bastante bien. Se ha dicho que la influencia del etrusco pudo muy bien actuar en favor de este fenómeno pero es ya un tópico echar la culpa a los etruscos de todo aquello que no está del todo explicado. La explicación que se puede dar es mucho más sencilla, sería de carácter fonético e iría vinculada con una pronunciación excesivamente esmerada y cuidada de la sílaba inicial. Pero esta explicación no es suficiente para el acento latino puesto que requiere un cambio de acento musical y melódico en ide. luego de intensidad inicial prehistórico y por ultimo un acento de nuevo musical ya en el latín histórico ( demasiado complicado ) . A. G. Calvo habla de que en latín había una tendencia a la neutralización: en sílaba interior fruto de una mayor atención al principio de palabra y al final ( donde estaban las señales morfológicas) como si la parte central de la palabra la pudiéramos adivinar(esta es la postura de J. A. Enríquez).



El acento histórico:


posición, excepciones, desplazamiento en latín vulgar, naturaleza del acento histórico

La posición del acento histórico cae sobre la penúltima sílaba cuando esta es larga...

Excepciones:


· palabras con acento en la última sílaba:
                        adverbios pronominales con -ce: illic(e)...
                        palabras con la partícula interrogativa -ne, con la e sincopada: dixin(e)
                        algunas formas contractas de perfecto como audit< audiuit
                        compuestos como calefís
                        interjecciones como attát, pappáe
                     
 · palabras con tres o más sílabas con acento en la antepenúltima a pesar de ser larga la penúltima sílaba:
                        déinde, éxinde // Cámillus, Céthegus
                      
 · palabras con tres o más sílabas con acento en la penúltima a pesar de ser breve:
                       palabras con -que, -ue, -ne

Desplazamiento en latín vulgar: si en una palabra proparoxitona figuran como sílaba penúltima y antepenúltima los grupos ie io eo el acento pasa en el III a la penúltima a pesar de ser breve: muliérem, filióllum, abiétem.

La posicion muta cum liquida deja de hacer posicion y se lee intégra, tenébra, cathédra...

 

 

Naturaleza del acento histórico: Las dos escuelas , la francesa --musical; la alemana--- de intensidad

Professor Jose Luis Cimarras Francisco